Entre Sábanas 2
Hoy conoceré a Nicol, hace dos semanas que estamos hablando por chat en Badoo. Ella es una morena de 31 años, una mujer ya hecha y derecha.
Por lo que pude saber de ella a través del chat, me contó que tiene 2 hijos uno de 8 y otro de 5, que está divorciada de su marido hace 2 años y que tiene una tienda de ropa y lencería para mujer, además me contó que desde su separación no ha estado con otro hombre y por eso sólo quiere conocer gente y hacer amistades por el momento.
Quedamos de juntarnos en la cafetería del centro comercial, el sábado a las 8 de la noche, lo que a mí me pareció bastante bien.
Una vez que nos encontramos en el café comenzamos a conversar. Lo primero que me cautivó de ella fue su sonrisa. Ella no es muy alta yo creo que 1,65 aproximadamente, bastante linda con el cabello rizado.
La charla con ella fue bastante animada, es una mujer muy simpática y habladora. Después de más o menos hora y media de estar hablando me indica que se debe ir a casa porque su ex marido va a pasar a buscar a los niños, para pasar unos días con ellos y debe estar ahí para entregarlos.
Yo pensé que hasta ahí quedaba la cita. Fue muy divertida y entretenida cuando de pronto me dice:
- Daniel y no me quieres acompañar a casa y después que se vayan los niños podríamos seguir conociéndonos.
- Yo no tengo ningún panorama más para hoy, así que con gusto.
Nos fuimos en mi auto para su casa. Cuando llegamos me invitó a pasar y me presentó a sus hijos que estaban en el living esperando por su papá.
Después de un rato yo estaba sentado en el living un poco cohibido por las miradas inquisidoras de sus hijos cuando suena el timbre y pienso, por fin se van.
Nicol sale a abrir la puerta y se escucha que empiezan a subir el tono de la conversación. Yo me puse en estado de alerta, ya que no es muy grato escuchar a ex parejas discutir. En ese momento entra este señor, me mira con una cara de rabia y sin mediar palabra alguna me da un puñetazo en la cara, yo sin pensar en nada y por sorpresa me caigo sobre el sofá ¡me pegó muy duro! Cuando ella lo amenaza que va a llamar a la policía, él toma a sus hijos y se va tirando un portazo.
- Perdón Daniel, no pensé que pasaría esto.
- No te preocupes ¿me puedes prestar el baño? necesito ir.
Cuando entro al baño me miro en el espejo y me doy cuenta que tengo un moretón en el pómulo derecho, tremendo golpe, me toco y me duele mucho y pienso: que cagada, ni pensar en tener algo con ella, porque siempre voy a salir moreteado.
Salgo del baño para despedirme de Nicol cuando ella se me acerca y me dice que debemos poner hielo para que no se hinche, así que va al refrigerador y saca una bolsa de hielo, me sienta en el sofá y me pone la bolsa en la cara.
Me ofrece algo para tomar y yo le digo que por el momento no necesito nada. En eso que estoy en el sofá con la cabeza hacia atrás y con los ojos cerrados siento que me saca la bolsa de la cara y me besa... ¡así y de improviso! El beso fue muy bueno, pareciera que me estaba comiendo por la boca.
Yo todavía con el dolor en la cara la rodeo con mis brazos y la acerco más, la apretó fuerte y siento que suelta un pequeño jadeo. Vuelvo a repetir la operación y vuelve a jadear, en eso se sube sobre mí sin separar nuestras bocas y se empieza a mover.
Después de terminar ese beso me toma la mano y me lleva directamente a su habitación. Sin decir ni una sola palabra y de un movimiento muy ágil, me saca lo polera me abraza y me sigue besando con mucha intensidad. Yo ni tonto ni perezoso comencé a tocarle los senos cuando ella me toma las manos y me las pone en las nalgas, las apreté con mucha fuerza hacia mí para poder rozar el bulto contra ella.
Después que ya me había desabrochado el pantalón y el bóxer me los tenía a la altura de las rodillas, me tira a la cama. Me sacó los zapatos y la ropa, se puso de rodillas y comenzó a hacerme sexo oral, la maestría con que lo hacía era digno de puntuación 10. Creo que jamás había sentido tantas cosas distintas en una sola mamada.
Yo, aún de espalda en la cama, se levanta, se sube arriba mío y puso su vagina en mi cara. Yo comencé a chupar primero con delicadeza, pero ella al parecer quería más duro porque comenzó a frotar su vagina en mi cara con mucha fuerza.
En eso ella se levanta de la cama y va directo al cajón de la cómoda y saca una bolsa. De la bolsa sacó unas esposas y un dildo gigante... ¡me impresionó el tamaño! Me pidió que le pusiera las esposas por la espalda, se puso en cuatro con la cabeza apoyada en la cama y me comenzó a dar órdenes.
Primero me pide que la masturbe con el dildo el clítoris, me dice que lo ponga en la posición 3 de vibración y que lo empiece a frotar, yo le obedezco sin protestar. Sólo pasaron unos minutos cuando ella empieza a tener una especie de espasmos y me desploma en la cama, tuvo su primer orgasmo.
Al rato después de recuperarse del orgasmo y aún esposada, me dice que en la bolsa hay una especie de fusta y me pide que la saque. Yo me sorprendí de Nicol, tiene todo un arsenal para torturar a alguien, también me pide que le ponga unas pinzas en los pezones que están unidas por una fina cadena y nuevamente hago todo sin chistar.
Comencé a darle azotes suaves ya que nunca lo había hecho y pensé que podría dañarla, cuando ella protesta y me dice que quiere con más fuerza, así que le empiezo a golpear más fuerte y las nalgas se le pusieron muy rojas. Me asusté un poco, pero ella estaba jadeando casi a los gritos de puro placer.
Me pidió que le sacara las esposas, lo hago, y de la mesita de noche saca un preservativo y me lo coloca con la boca eso fue muy intenso. Se subió sobre mí y empezó a moverse a un buen ritmo que empezó a intensificarse cada vez más. Me pidió que le diera cachetadas en la cara y nalgas, al principio lo hice muy suavemente, pero ella pedía mas y mas fuerte, la cosa estaba muy caliente. Todo esto para mí era nuevo jamás pensé hacerlo, pero hasta ahora me estaba gustando mucho.
Me sacó el preservativo y nuevamente me dio otra sesión de sexo oral y la calificación nuevamente fue de un 10. Casi me hace acabar en su boca. Me puso un antifaz y me amarro las manos a las extremidades de la cama con una especie de tela de seda, me puso nuevamente un condón, como ya no podía ver, sólo escuche cuando rasgó el envase.
Comenzó a darme pequeños mordiscos en una tetillas y colocó una pequeña bala vibradora en la otra. La sensación para mí era nueva, pero bastante agradable, me tenía muy duro. Luego puso su vagina en mi boca, me la estaba comiendo con muchas ganas, estaba muy mojada, sus fluidos y mi saliva tenían toda mi cara y cuello empapado y de repente y ¡no sé cómo! ella se comenzó a mojar más y más, casi me ahoga y yo ¡sin poder mover las manos por tenerlas amarras! Siento que se empieza a orinar sobre mí; ¡eso me dio mucho asco! Empecé a hacer arcadas hasta que me vomité encima, ¡todo era muy asqueroso!
Le pedí que me desatara, pero ¡no lo hizo! y en cambio comenzó a montarme frenéticamente. Yo por el olor a vómito y a orina, estaba tan asqueado que seguía vomitando; entre más lo hacia ella más se excitaba y le digo:
- ¡Nicol! Por favor ¡suéltame!
- No... ¡Quiero tu semen!
- ¡Estás loca!
- ¡Por favor quiero tu semen!
Yo sentía que estaba más que en una película porno... ¡en una de terror! Pero mi pene no pensaba lo mismo, hasta que llegue a la eyaculación. Ella me sacó el preservativo, se lo puso en la boca y ¡se lo tragó todo! Yo sólo pensaba: ¡esta mina está muy loca!
Cuando al fin me desató, me levanté y me fui al baño a limpiarme, estaba todo vomitado. Cuando salí para vestirme ella estaba en la cama masturbándose sobre el vómito y la orina. Yo me vestí rápidamente y salí casi corriendo...cuando ella me grita desde la habitación diciendo:
- Espero verte pronto corazón.
